NJ Hotel Rabat
Un cuatro estrellas en la avenida Moulay Youssef, a pocos pasos del tranvía de Rabat-Ville





Sobre este alojamiento
Alojarse en el NJ Hotel Rabat significa disfrutar de una combinación de confort y conveniencia. Las habitaciones están diseñadas para la relajación, con insonorización que asegura un sueño tranquilo y toques modernos como WiFi gratuito para mantenerte conectado. Las mañanas comienzan con un variado desayuno, que incluye especialidades locales y bollería fresca. El restaurante del hotel es un espacio acogedor para familias, que ofrece un sabor de la cocina francesa y marroquí, con opciones halal disponibles. En el exterior, el jardín y la terraza ofrecen lugares tranquilos para relajarse, quizás junto a la chimenea exterior, mientras que el gimnasio atiende a aquellos que les gusta mantenerse activos. Es un lugar donde cada detalle está considerado para una estancia agradable.
- Unos 4 minutos a pie de la parada de tranvía Mohammed V - Gare de Rabat
- Habitaciones familiares y comunicadas
- Restaurante de cocina francesa y marroquí
- Jardín y terraza con chimenea exterior
- Dos salas de reuniones, para 40 y 18 personas
- Nota de 8,4 sobre 10 en 999 opiniones
Nuestra opinión
En el número 63 de la avenida Moulay Youssef, el NJ Hotel Rabat queda a unos cuatro minutos a pie de la parada de tranvía Mohammed V - Gare de Rabat, frente a la estación Rabat-Ville. Esa dirección es su gran baza: los trenes clásicos de la ONCF, el tranvía y la zona del Parlamento se alcanzan andando, y el Museo Mohammed VI de Arte Moderno y Contemporáneo está a unos diez minutos. Lo reservaría para una estancia urbana centrada en museos, la kasba de los Udayas y excursiones en tren. No es un hotel para pasar el día dentro: no tiene piscina, y el jardín y la terraza sirven más para una copa al anochecer junto a la chimenea exterior. Su nota de 8,4 sobre 10 se apoya en 999 opiniones, una muestra amplia y estable.
- Si llegas en Al Boraq, te bajas en Rabat-Agdal y no en Rabat-Ville; el tranvía no pasa por la estación de Agdal, así que un petit taxi es el enlace más sencillo hasta el hotel.
- La parada de tranvía Bab Rouah, a unos cinco minutos, toma su nombre de la puerta monumental de la muralla que tiene al lado: merece un vistazo antes de ir hacia el centro.
- Pide una habitación comunicada al reservar si viajas con niños: el hotel las ofrece junto a las habitaciones familiares, pero son pocas.
- El aparcamiento es gratuito pero está fuera del hotel: si vienes en coche, avisa a recepción de tu hora de llegada para que te indiquen cómo llegar.
Por qué nos gusta
- Habitaciones cómodas, con aire acondicionado e insonorizadas
- Restaurante familiar con cocina diversa
- Jardín y terraza relajantes con chimenea exterior
- Práctico gimnasio para huéspedes activos
Por qué encanta a los viajerosLas familias tienen aquí dos opciones útiles: habitaciones familiares y habitaciones comunicadas, donde padres e hijos duermen puerta con puerta. Las habitaciones tienen aire acondicionado e insonorización, algo que se agradece en una avenida céntrica. El restaurante sirve cocina francesa y marroquí, un término medio fácil cuando los niños quieren algo conocido tras un día de visitas. Hay jardín, terraza con chimenea exterior para las noches frescas y gimnasio, pero no piscina: en julio y agosto planearía salidas por la tarde en lugar de contar con el hotel para refrescarse. Al estar cerca de la estación Rabat-Ville, una excursión a Casablanca o Kenitra es sencilla sin cambiar de hotel.
Opiniones de huéspedes
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